Para avanzar en tu propósito también necesitas aprender a creer en ti. No desde el ego, sino desde la conciencia de que Dios puso capacidades dentro de ti por una razón. Muchas personas dudan de sí mismas porque miran demasiado sus errores o sus limitaciones. Pero si Dios te dio dones, disciplina y conciencia, es porque espera que los desarrolles. Creer en ti no significa pensar que lo sabes todo. Significa confiar en que, con fe, aprendizaje y constancia, puedes crecer y mejorar cada día. Cuando confías en lo que Dios sembró en ti, dejas de compararte y empiezas a construir. Y cuando construyes con fe, tu vida empieza a tomar dirección.