Víctor de 27 años hace 12 años sufrió un esguince de rodilla en el colegio jugando fútbol sintió que no pudo caminar, lo llevaron al policlinico del colegio e inmediatamente lo refieren con su seguro privado al no funcionar este seguro lo trasladan a un hospital público donde en primera instancia le dan un turno y tuvo que esperar varias horas para ser atendido tenía mucho dolor y no podía ni caminar. Al ser ya atendido es recibido por los médicos posgradistas quienes le solicitan una radiografía y al no ver nada le dicen que use un inmovilizador y que el día lunes tiene control con el especialista titular, llega el lunes y asiste con el inmovilizador, con menos dolor pero sin poder caminar bien, lo examinan y lo envían hacer una resonancia donde no se evidencia rotura de meniscos pero sí una rotura parcial del LCA, inmediatamente el médico traumatólogo le dice que su agenda de cirugía lo admite el próximo lunes y que sin eso no volverá a jugar, al tener estos diagnósticos uno de sus tíos que ya fue operado del LCA y menisco envía los resultados de la resonancia con otro médico traumatólogo especialista en rodilla el cual recomienda iniciar un programa de rehabilitación y que no es cirugía pues al tener cartílagos de crecimiento la cirugía iba a complicar el crecimiento óseo, entonces inmediatamente inicia sesiones de fisioterapia pero solo le daban por 10 días y si faltaba no recuperaba ese día así se mantuvo durante un tiempo, y la recomendación de fisioterapeuta fue que use rodillera para que le sostenga, al año vuelve a sufrir un segundo esguince llega a casa sin poder caminar y asiste al policlinico ya que al ser hijo de un militar tiene acceso donde le revisa un médico general y le dice que no tiene nada que en 15 días puede jugar que tome desinflamatorios y no deje de usar rodillera y con eso puede jugar, sus familiares preocupados lo llevan a un hospital de especialidades donde le dicen que debe esperar 6-8 meses para volver a jugar pero que haga fisioterapia le envían 20 sesiones entre ellos resaltan que deben colocarle magneto por 30 minutos, láser y ultrasonido y en la sesión 12 iniciar con ejercicios de baja intensidad, confiado hace todo y vuelve a jugar al año pero con rodillera y con miedo, además ingresa al gimnasio para fortalecer su rodilla y sentía que todo iba bien, una vez ya cumplido el año juega y todo bien sin embargo en la recta final del campeonato vuelve a sufrir un tercer esguince pero como sabía como era la lesión decidió usar inmovilizador por unos días y se inyectaba NEUROBION, así vivió unos años hasta que entendió que la rodillera no era una ayuda le costó dejar la rodillera pero ahora realiza actividades de gimnasio, entrenamiento funcional pero aún no pierde el miedo de que su rodilla se