Hola Laura! Bienvenida! Yo hice completo el ejercicio de tender la cama los 21 días. Me gustó mucho hacerlo, sí noté como se iba instalando el hábito y lo que produce en mí ese paso, sobre todo lo noté en el orden. En cuanto al foco lo que sentí es mucho contraste con el resto de mi vida, no me he sentido más enfocada sino quizás lo contrario, mucha conciencia del desenfoque de mi vida diaria, me he descubierto corriendo tras la mente de la mañana a la noche como “cumpliendo, cumpliendo, cumpliendo” y si me detenía, me veía como desorientada, desenfocada. Me sorprendió porque nunca había tomado tanta conciencia de ese sentir de desenfoque, quizás sea el primer paso para re enfocar desde un lugar más sentido y real que la listita de tareas de mi mente. Algo así jaja no sé explicarlo bien. Me resuena mucho esto de la permanencia, me entusiasma. Veo como voy hacia adentro como en un “toco y me voy” automatizado, me gustaría aprender a quedarme ahí conmigo 🙂 muchas gracias!