Reflexión para el 4to Día De Cuaresma:
Hermanos y hermanas en la misna vibración de EL: En la eventualidad que los acompañaré en espíritu en el UCDM de hoy , les dejo mi colaboración material y mi emanación de amor para el 4to día de cuaresma continuación: (los amo, gracias por ser y estar) Reflexión : Lo que pesa no es el mundo. Lo que pesa es la dualidad de nuestra alma: esa división íntima donde dices “quiero luz”… pero una parte todavía negocia con la sombra. Y aquí viene la verdad cruda (pero liberadora): muchas veces lo que tú quieres creer que es luz… es ego disfrazado. Espiritualidad “bonita”, pero egoica. Palabras correctas, vibración “alta”, y por dentro… control, superioridad, exigencia, miedo a equivocarte, miedo a no ser suficiente. UCDM lo diría así: no es que haya luz y oscuridad peleando en ti; es que la mente dividida alterna maestros: a ratos escucha al Espíritu Santo, y a ratos escucha al ego… y lo llama “intuición”, “discernimiento”, “perfección”, “pureza”, “misión”. Haciendo referencia a Corvera, quien lo remata sin anestesia: El ego no se va. Se refina. Se vuelve espiritual. Se vuelve “correcto”. Se vuelve un PERSONAJE que habla de amor… mientras se alimenta de juicio. Eso es lo que pesa. No el pecado como conducta. Sino la mentira fina de creer que estás avanzando, cuando en realidad estás defendiendo una identidad. Señales de espiritualidad egoica (para detectarla hoy) • Cuando “hacer lo correcto” te deja tensa, no en paz. • Cuando tu “práctica” te deja dura, no más compasiva. • Cuando tu “luz” te hace sentir superior, aunque sea en secreto. • Cuando “discernir” se convierte en juzgar con etiqueta sagrada. • Cuando “servir” es una forma de ganarte valor. El Espíritu no te empuja. El Espíritu te suaviza. El ego te exige. El ego te endurece. La Cuaresma verdadera (UCDM) La Cuaresma verdadera no es “me porto mejor para acercarme a Dios”. Es: dejo de sostener la división. Porque el ego vive de una idea: “Estoy separada.” Y esa separación se disfraza incluso de santidad.