Nunca había estado de este lado de la situación.
Hace no mucho conocí a una chica en la iglesia. Realmente fue ella quien me invitó cuando estaban reclutando para un grupo de jóvenes. Asistí un día, pero después ya no fui, porque tuve algunas dificultades. El primer día que fui, me costó mucho. Estaba enfermo y tuve que ir a mi catecismo de confirmación, luego a misa, volver a casa y después ir al grupo en la tarde… todo eso estando enfermo y yendo solo. En la misa sí estoy acompañado por mi familia, pero en lo demás tengo esa independencia, gracias a Dios. No me pasó nada, pero cuando regresaba sentía que me moría. Por un tiempo no fui, porque tenía otras dificultades para asistir, hasta que un día, cuando fui a jugar básquet, volví a ver al grupo de la iglesia y me invitaron otra vez al reconocerme. Y siendo honesto… el domingo pasado asistí de nuevo, y hablé con ella. Es una chica bonita, un 10/10 físicamente, totalmente mi tipo. Por lo poco que he visto, tiene una personalidad amable, tranquila… hasta algo rarita, aunque siendo sincero, el raro probablemente soy yo. Y cuando digo que nunca había estado de este lado de la situación, me refiero a esto: antes, con otras chicas, tal vez yo les gustaba y ellas tomaban algo de iniciativa conmigo, mientras yo era el tímido. O en otros casos, cuando ya era más sociable, hablaban conmigo normal… para después ser sutilmente rechazado. Pero ahora es diferente. Nunca había estado en el lado de la situación en el que alguien se pusiera nerviosa conmigo… y no voy a mentir, es raro. Siento que en este caso es al revés del primero. Ella muestra interés, o al menos eso parece, y no sé muy bien cómo actuar. No sé si realmente le intereso, o si tengo el ego muy alto y solo está siendo amable conmigo y yo me estoy ilusionando rápido… o si simplemente me estoy proyectando. La verdad, mis sentimientos no están del todo claros. Prefiero conocerla bien primero, antes de decir que siento algo. Nunca había estado de este lado de la situación… pero aquí estoy.