Un buen consejo para mantener una mente positiva es practicar la gratitud diariamente. Tomarte unos minutos cada día para reflexionar sobre las cosas por las que te sientes agradecido ayuda a reorientar tu mente hacia lo bueno que ya tienes, en lugar de enfocarte en lo que te falta. Esto genera una perspectiva más optimista, reduciendo el estrés y aumentando tu bienestar emocional.