La decisión que cambió mi vida no fue dejar medicina…
Fue entender qué significa decidir de verdad.
La mayoría cree que decidir es escoger algo. No. Escoger cualquiera puede hacerlo.
Decidir viene de “cortar”. Cortar las demás opciones. Cortar la salida de emergencia. Cortar el “por si no funciona”.
Porque mientras sigas dejando una puerta abierta para volver atrás, no decidiste nada. Solo estás probando suerte.
Y eso es exactamente lo que hace la mayoría.
Dicen que quieren cambiar su vida, pero mantienen intacto el plan de escape en su mente:
“Voy a intentar.”
“Voy a ver.”
“Voy a empezar cuando esté más listo.”
“Voy a esperar un mejor momento.”
Nunca llega.
Es como alguien parado frente a un puente hacia la vida que quiere… pero esperando a que el puente deje de moverse para cruzar.
Se va a quedar ahí años. Sino es que toda la vida…
Cuando dejé mi vida de médico, la decisión real no fue entregar un papel de renuncia.
Eso fue trámite.
La decisión pasó meses antes, cuando entendí que seguir ahí ya no era una opción para mí.
Ese día corté mentalmente con la versión anterior de mi vida.
Y cuando haces eso, algo cambia:
- Dejas de negociar contigo mismo.
- Dejas de buscar validación.
- Dejas de esperar sentirte listo.
Y sobre todo, dejas de poner excusas para no lograrlo.
Simplemente avanzas porque ya no existe otra dirección.
Piensa algo:
Eso que llevas años diciendo que quieres… ya lo decidiste? O solo sigues diciendo que lo quieres?
Porque cuando decides, no hay otra opción y lo vas a lograr