Amada familia, muy buenos días.
Aquí donde vivo estamos en alerta roja por lluvias. Ya llevamos casi 48 horas sin que el cielo tome un respiro, y por lo que parece, hasta el martes no asomará ni un rayo de sol. La luz que tengo es limitada… sí, esa es la palabra justa. Os enviaré una foto para que veáis un poco el ambiente en el que estoy.
Así que, viendo cómo está el panorama, he decidido que hoy no haremos la clase en la escuela, nuestro encuentro libre quedará en pausa. Ya sabéis que habrá más, siempre los hay. Y el martes regresaremos con fuerza, porque —según cuentan los pronósticos— el sol vuelve a abrir camino, gracias a la fuente infinita.
Además, voy a aprovechar este fin de semana para hacer un retiro de silencio. Apagaré el teléfono y me quedaré acompañada por velitas, lecturas suaves durante el día y ese cultivo interior que tanto nutre. Estoy escuchando algunas voces nuevas dentro de mí, preguntas profundas que han despertado, y siento que el clima me invita a recogerme. Es como si el mundo externo susurrara lo mismo que mi mundo interno: “baja el ritmo, entra, respira”.
Ese será mi plan de fin de semana.Deseo que estéis muy bien y que también encontréis un espacio para ver si llegan respuestas a vuestras propias preguntas hondas. Yo estoy justo en eso: en un tiempo de purificación, como me gusta llamarlo.
Gracias por comprender.Os amo mucho.