No andar en consejo de gente mala, en camino de pecadores, ni en silla con escarnecedores sentarse, más bien tiener en la ley del Señor el deleite y en su ley meditar de día y de noche, seremos cómo árbol plantado junto a corrientes de agua, que daremos fruto en su tiempo y todo lo que hagamos prosperará. Salmo 1