Queridos aprendices del misterio,
Cada cultura ha vivido la religión y el cristianismo de forma distinta: en Occidente católico, un Dios del orden y la obediencia; en el protestantismo, un Dios del esfuerzo individual y la prosperidad; en el mundo anglosajón, un Dios práctico y moral; en la tradición ortodoxa rusa, un Dios profundo, misterioso y perdonador. La imagen de Dios que aceptamos moldea directamente cómo vivimos, trabajamos y nos relacionamos. El juego 369 nos hace conscientes.
Cuando Dios se vive como miedo, el comportamiento se endurece; cuando se vive como amor y verdad, la conducta se vuelve consciente. No es teología: es psicología espiritual aplicada a la vida diaria. La fe, entendida o malentendida, organiza sociedades enteras, procesos civilizatorios.
El Perú está a tiempo de corregirse y elevarse desde esta consciencia. Con el método del 369, el Juego 369 nos ayuda a imaginar que un nuevo proceso civilizatorio es posible. Elijamos vivir con lucidez, responsabilidad y el corazón despierto. Entonces ser amor.
Gaia Equilibrí para Generalísimo 823
Fragmento Sinfonía REDI 105