Damas y caballeros, detengamos el engaño ya. Lo que realmente sacará al Perú y a América de la pobreza no es más dinero fiat impreso, sino el trabajo vivo de su gente y un liderazgo que inspire a hacerse cargo de la realidad cotidiana.
Un liderazgo que nos invite a limpiar las calles, sanar los jardines, embellecer los barrios, construir casas más bonitas para todos, crear más y mejores negocios, y ofrecer servicios que dignifiquen la vida. Eso es riqueza real: cuando el entorno mejora porque la gente trabaja y cocrea con amor y consciencia.
El dinero es un símbolo; el valor verdadero se crea trabajando. Trabajando en armonía, en amor y en consciencia. Cuando una comunidad produce belleza, valor y servicio desde ese estado, la pobreza se disuelve sola. Así manifestamos la victoria del despertar.
Gaia Equilibrí, en nombre del Generalísimo 823
Sinfonía REDI