Bismillah,
Hermanos, hay algo de lo que casi nadie habla pero que destruye más negocios, relaciones y oportunidades que cualquier otra cosa.
El hasad (envidia).
Y no hablo de la envidia que le tienes a otros. Hablo de la que OTROS te tienen a ti.
Lo que el Profeta ﷺ nos advirtió
El Profeta ﷺ dijo:
“La envidia consume las buenas acciones como el fuego consume la leña”
Y Allah nos enseñó a buscar refugio de esto en el Corán:
وَمِن شَرِّ حَاسِدٍ إِذَا حَسَدَ
“Y del mal del envidioso cuando envidia” (Al-Falaq 113:5)
Si Allah nos enseña a pedir protección específicamente de esto, es porque es REAL y es PELIGROSO.
Cómo se manifiesta en el mundo de negocios
Empiezas un proyecto. Estás emocionado. Se lo cuentas a alguien cercano.
En vez de apoyo, recibes:
∙ “Eso ya lo intentaron mil personas”
∙ “Está muy saturado el mercado”
∙ “Mejor espera, no es buen momento”
∙ “¿Y si no funciona?”
No es consejo genuino. Es hasad disfrazado de “preocupación”.
La diferencia es clara: el consejo sincero te da alternativas y soluciones. El hasad solo te pone obstáculos sin ayudarte.
Por qué la gente te tiene envidia
No es porque seas rico o exitoso. Muchas veces es porque estás INTENTANDO algo.
El hasad surge cuando:
∙ Estás mejorando y ellos están estancados
∙ Estás tomando riesgos y ellos tienen miedo
∙ Estás construyendo algo y ellos solo hablan
Tu movimiento les recuerda su inacción. Y eso les molesta.
1. Mantén tus planes en privado
El Profeta ﷺ dijo: “Busquen ayuda para sus necesidades siendo discretos”
No anuncies tu negocio antes de lanzarlo. No compartas cada paso en redes. No presumas cada logro.
La gente no puede envidiar lo que no sabe.
Lanza primero, anuncia después. Cuando ya es un hecho, el hasad pierde poder.
2. Di las du’as de protección
أَعُوذُ بِكَلِمَاتِ اللَّهِ التَّامَّاتِ مِنْ شَرِّ مَا خَلَقَ
“A’udhu bi kalimatillahit tammati min sharri ma khalaq”
“Me refugio en las palabras perfectas de Allah del mal de lo que ha creado”
No es superstición. Es sunnah. El Profeta ﷺ lo hacía, nosotros deberíamos hacerlo.
3. No mezcles círculos
Tu familia extendida no necesita saber los detalles de tu negocio.
Tus amigos de la infancia no necesitan saber cuánto ganas.
Tus conocidos de redes no necesitan saber tus próximos movimientos.
Comparte con quien realmente te apoya. El resto, información mínima.
El hasad que TÚ sientes
Seamos honestos. También sentimos envidia a veces.
Ves a alguien con el negocio que querías. El carro que querías. El éxito que querías.
Y sientes ese pinchazo en el pecho.
Eso no te hace malo. Ignorarlo sí.
Cuando sientas envidia, haz esto inmediatamente:
1. Haz du’a por esa persona: “Allahumma barik lahu” (Oh Allah, bendícelo)
2. Agradece lo que TÚ tienes: “Alhamdulillah ’ala kulli hal” (Alabado sea Allah en toda situación)
3. Trabaja en TU camino, no en compararte con otros
El antídoto del hasad es el agradecimiento.
La mentalidad de abundancia
El Islam enseña que el rizq (sustento) de cada persona ya está escrito.
El éxito de otro NO reduce tu éxito. No estás compitiendo por un pastel limitado.
Si Allah escribió algo para ti, NADIE te lo puede quitar.
Si no está escrito para ti, NADIE te lo puede dar.
Esta mentalidad elimina el hasad de raíz.
Señales de que tienes hasad hacia alguien
∙ Te molesta cuando le va bien
∙ Minimizas sus logros (“tuvo suerte”, “le ayudaron”)
∙ Esperas que fracase
∙ No puedes celebrar su éxito genuinamente
Si reconoces esto en ti, no lo ignores. Es una enfermedad del corazón que debes curar antes de que te destruya.
Protege tu energía
No todo el mundo merece saber tus planes.
No todo el mundo puede manejar tu éxito.
No todo el mundo quiere verte crecer.
Y está bien. Eso no los hace malos, pero tampoco significa que deban estar cerca de tu círculo.