La desinformación se ha convertido en una de las principales herramientas de poder del siglo XXI, capaz de influir en elecciones, polarizar sociedades y erosionar la confianza en las instituciones. Esta sesión propone analizar la desinformación no como un fenómeno aislado o accidental, sino como una estrategia deliberada que opera en contextos políticos, geopolíticos y tecnológicos cada vez más complejos. A lo largo de la sesión se explorará cómo se construyen y difunden las narrativas falsas o manipuladas y qué actores las impulsan. También se abordará el papel de las redes sociales, los algoritmos y la economía de la atención en la amplificación del ruido informativo. Finalmente, se reflexionará sobre los dilemas que plantea la lucha contra la desinformación: los límites entre regulación y censura, la responsabilidad de plataformas y medios, y la importancia del pensamiento crítico y la alfabetización mediática.