Mi golosina favorita de niño era un dulce de tamarindo llamado Rielito. Se llamaba así porque simulaba los rieles de un tren. Tamarindo enchilado, fabuloso. Me costó trabajo pero logré encontrarlo ahora, le cambiaron el nombre y se llama Cha Cha Cha (haciendo referencia al sonido de la locomotora). Me trajo MUCHOS recuerdos de mi niño comiéndolo. Mis papás me lo compraban.