Estoy realmente sorprendido de que más emprendedores no se hayan dado cuenta de este patrón tan simple…
Seguramente ya lo has visto funcionar mil veces.
➙ Hay días en los que te sientas a trabajar y todo fluye. Tomas decisiones rápido, escribes claro, ejecutas sin tanto drama.
➙ Y hay otros días donde todo pesa. Dudas de cada paso, postergas, cambias de idea cinco veces y terminas el día cansado sin haber hecho nada concreto.
Durante mucho tiempo pensé que eso tenía que ver con disciplina, motivación o “falta de ganas”.
Pero después de verlo repetirse —en mí y en gente muy capaz— empecé a preguntarme otra cosa.
¿Y si el problema no es falta de compromiso… sino exceso de fricción?
¿Qué pasa si la mayoría no se traba porque no quiere avanzar, sino porque está enfrentando demasiadas decisiones al mismo tiempo?
Así que empecé a observar en lugar de corregir.
No dejé de trabajar ni me rendí. Solo dejé de exigirme resultados cuando todavía no tenía claridad.
Antes de intentar “hacer más”, empecé a preguntarme por qué ciertas tareas me bloqueaban y otras no.
Por ejemplo, cuando alguien me decía:
“Quiero vender un ebook, pero no avanzo”.
En vez de responder con consejos genéricos tipo “sé constante” o “publica más”, empecé a hacer preguntas.
¿No avanzas porque no sabes qué vender?
¿Porque no sabes a quién hablarle?
¿Porque no sabes cómo explicar el valor?
Casi siempre la respuesta no era “no quiero hacerlo”.
Era “no sé por dónde empezar sin equivocarme”.
Ahí estaba el punto.
No era pereza.
No era falta de ambición.
Era fricción mental.
Demasiadas opciones, demasiadas ideas, demasiados “debería”.
Cuando alguien siente que puede equivocarse en cada paso, el cuerpo entra en modo defensa. Se frena. Se dispersa. Postergas.
Y cuando en lugar de presionar, reduces esa fricción —mostrando un camino corto, claro y específico— pasa algo interesante.
La persona avanza.
En palabras mas simple , lo que hice fue cambiar presión por claridad.
No eliminé el trabajo.
No eliminé la responsabilidad.
Solo quité el ruido que hacía que avanzar se sintiera pesado.
Eso es lo que casi nadie ve.
La mayoría no necesita más información.
Necesita menos decisiones.
Y cuando entiendes esto, dejas de pensar que la gente “no hace nada” porque no quiere, y empiezas a diseñar soluciones / productos que realmente se consumen y se usan .
Tengo curiosidad…
Si hoy te sientes trabado, ¿es realmente falta de ganas… o es que no tienes claro el siguiente paso?
35
26 comments
German Alvarez
7
Estoy realmente sorprendido de que más emprendedores no se hayan dado cuenta de este patrón tan simple…
La Máquina de Resultados 2.0
skool.com/la-maquina-de-resultados
Comunidad de German Alvarez / Crea y vende un Producto Digital "PAU" sin perder dinero en anuncios utilizando contenido y la estrategia Big Dominó
Leaderboard (30-day)
Powered by