Tu audiencia no se preocupa por las características de tu producto, se preocupa por la transformación que esas características les permiten lograr.
Esto aplica ya sea que estés creando productos digitales o promocionando ofertas de afiliados, y aquí hay un ejemplo real: a nadie le importa que tu curso tenga "47 lecciones en video y hojas de trabajo descargables", pero sí les importa que les ayudará a renunciar a su trabajo en 6 meses o a ganar sus primeros $1000 en línea.
La gente no compra características, compra versiones mejores de sus futuros yos.