No hace falta que hoy hagas nada espectacular.
Solo que seas honesto contigo un momento.
Si te paras a mirar bien, hay cosas que ya no haces como antes… formas de reaccionar, de pensar, de escaparte.
Escribe esto, sin darle demasiadas vueltas:
• ¿Qué patrón estoy empezando a romper?
• ¿Qué versión de mí se está quedando atrás poco a poco?
No hace falta que sea perfecto ni grande.
A veces el cambio es simplemente no hacer lo de siempre.
Y eso… aunque parezca poco, lo cambia todo.