En el campo del diseño gráfico y la identidad visual, la búsqueda de originalidad es constante. Pero, ¿qué significa realmente ser original cuando cada proyecto parece haber sido ya explorado? A partir de una charla que tuve sobre la originalidad en el diseño gráfico, surgió la siguiente reflexión sobre cómo encontrar un equilibrio entre la igualdad y la diferencia para crear identidades visuales únicas y efectivas.
Dos Realidades Fundamentales en el Diseño Gráfico:
- Todo pertenece a un paradigma: En diseño gráfico, cada elemento, desde los colores hasta las tipografías, se inscribe dentro de ciertos paradigmas o estilos preexistentes. Esto nos ayuda a comunicar mensajes de manera coherente y reconocible.
- Nada es exactamente igual: Aunque los elementos gráficos compartan características comunes, cada diseño es único. Incluso dentro de una misma identidad visual, cada pieza puede tener su propia singularidad que la distingue de las demás.
La Percepción en Identidad Visual:
Nuestro cerebro capta tanto lo similar como lo distinto. Por ejemplo, cuando vemos un logotipo, reconocemos la marca a través de sus colores y formas consistentes, pero también apreciamos las variaciones en diferentes aplicaciones. Esta capacidad de percibir la igualdad y la diferencia es clave para construir una identidad visual sólida.
Ejemplo Contemporáneo en Diseño Gráfico:
Consideremos un logotipo que se utiliza en múltiples plataformas: en una tarjeta de presentación, en un sitio web, y en una campaña publicitaria. Aunque el logotipo mantiene su forma básica, los ajustes en tamaño, color y contexto hacen que cada uso sea único. Esta variabilidad es necesaria para mantener la relevancia y adaptabilidad de la identidad visual.
Ruptura Cultural y Evolución en Identidad Visual:
En el siglo XX, la noción de "ruptura cultural" sugirió cambios drásticos en arte y diseño. Sin embargo, en diseño gráfico, no empezamos desde cero. Cada nueva identidad visual se construye sobre la evolución de estilos y tendencias anteriores, adaptándose a nuevas necesidades y contextos sin perder su esencia.
Equilibrio en la Identidad Visual:
La originalidad en diseño gráfico no es un objetivo absoluto, sino un equilibrio entre lo familiar y lo novedoso. Algunas identidades visuales pueden ser sutilmente innovadoras, mientras que otras pueden ser audazmente diferentes, pero ambas pueden ser igualmente efectivas. El talento del diseñador radica en encontrar y dosificar el punto medio adecuado para cada proyecto, asegurando que la marca sea reconocible y única al mismo tiempo.
En resumen, la originalidad en el diseño gráfico y la identidad visual es un balance delicado entre igualdad y diferencia. Comprender y aplicar esta dualidad nos permite crear identidades visuales que no solo son distintivas, sino también coherentes y comprensibles.
Gracias chicos por el aprendisaje constante que tenemos con udes.