Es una lista de diez principios o reglas fundamentales que guían la práctica profesional y ética de los diseñadores en su trabajo. Este decálogo puede cubrir varios aspectos del diseño, como la creatividad, la funcionalidad, la responsabilidad social, y la relación con los clientes y el entorno. Su propósito es establecer un marco de referencia para asegurar que los diseñadores mantengan altos estándares de calidad y profesionalismo en sus proyectos.