Al comenzar el año, el enemigo puede intentar distraernos, mentirnos o atacarnos para llevarnos a ún lugar donde abortemos el llamado y la asignación dada por Dios. Con el conocimiento y la autoridad que Dios nos dá, decreto y declaro que él está derrotado y que no reinará en nuestras vidas. Permanecemos en la verdad del Señor y no abortaremos el llamado ni la asignación de Dios en nuestras vidas. Completaremos el término completo de los dones y el manto de Dios sobre nosotros, en el Nombre de Jesús. No solo comenzaremos este mes y este año con fuerza, sino que los terminaremos aún más fuertes.