Muchas personas creen que están viviendo…
pero en realidad solo están sobreviviendo.
Van en automático.
Resolviendo.
Aguantando.
Llegando al final del día como pueden.
Y lo más fuerte es que se acostumbran.
Se acostumbran a la tensión.
A la ansiedad constante.
A sentir que nunca descansan de verdad.
Eso es vivir en modo supervivencia.
Tu mente deja de buscar bienestar…
y solo intenta evitar colapsar.
Algunas señales:
Siempre estás alerta
Te cuesta relajarte de verdad
Sientes culpa al descansar
Tu cuerpo nunca termina de soltarse
Y después de tanto tiempo así…
olvidas cómo se siente vivir en calma.
Sobrevivir no es lo mismo que vivir