He cambiado el naming de mi comunidad. Y no por capricho, sino por escucha.
Durante mucho tiempo hablé de vitalidad, plenitud, salud profunda. Conceptos reales, pero que muchos no traducen a su deseo inmediato. La mayoría no busca “sentirse mejor” en abstracto: busca vivir sin preocupaciones o, dicho sin rodeos, ganar dinero con un negocio que funcione.
Lo curioso es la paradoja: detrás de cualquier éxito sostenido hay energía, claridad mental y salud. Sin vitalidad, no hay foco. Sin foco, no hay negocio. Y aun así, muchos persiguen la fórmula externa, la piedra filosofal del método perfecto, sin ver que la base ya está dentro: su propio sistema biológico.
No he cambiado el fondo.
He cambiado el lenguaje para que quien busca oro descubra que ya llevaba el alquimista consigo.