Un sistema imperfecto ejecutado consistentemente vence a un sistema perfecto ejecutado ocasionalmente. La consistencia multiplica resultados mediocres hasta convertirlos en extraordinarios.
Un sistema imperfecto que se ejecuta 100 veces aprende, se ajusta, mejora. Un sistema perfecto que se ejecuta 5 veces sigue siendo teoría.✅
La consistencia no es sexy. No tiene su momento viral. Pero es la única ventaja competitiva que nadie puede copiar sin pagar el mismo precio.
¡Excelente fin de semana!