Nunca te detengas en tu avance, porque empezar siempre es lo más difícil. Y detenerte no es descansar… es rendirte. Sigue, incluso cuando cueste. El progreso ama la constancia, y el dinero respeta a quienes no se rinden.
**“Todo inicia con un deseo ardiente… pero se destruye cuando decides rendirte por miedo a la crítica y al ‘no’. La mayoría no fracasa por falta de talento… fracasa porque necesita aprobación. Los que ganan entendieron algo: cada ‘no’ es un paso… y cada crítica, combustible.