Objetivo:Garantizar la correcta hidratación de la flor y prolongar su vida útil desde el primer minuto.
1 Preparación del material
- Tijeras o cuchillo bien afilado y limpio
- Cubo o jarrón con agua limpia y fresca
- Superficie de trabajo despejada
2 Corte del tallo (imprescindible)
- Cortar entre 1 y 2 cm del tallo
- Realizar el corte en diagonal
- Nunca aplastar ni desgarrar el tallo
- Evitar cortes rectos
👉 Este paso elimina la bolsa de aire creada fuera del agua y reactiva la absorción.
3 Colocación inmediata en agua
- Introducir la flor en agua justo después del corte
- No dejar el tallo al aire
- El agua debe cubrir correctamente la base del tallo
4 Revisión inicial
- Comprobar firmeza del tallo
- Observar apertura y turgencia de la flor
- Retirar hojas que queden sumergidas
5 Mantenimiento profesional
- Cambiar el agua cada 24–48 horas
- Repetir un pequeño corte si la flor pierde fuerza
- Mantener lejos de calor, sol directo y corrientes
🌸 Resultado esperado
- Flores hidratadas desde la base
- Mayor durabilidad
- Mejor apertura y presencia estética
- Menos mermas y más calidad percibida
🔑 :Una flor bien cortada y bien hidratada vende más, dura más y habla de tu nivel como florista.