Hay algo que casi nadie reconoce.
En las apps de citas no solo elegimos.
También queremos ser elegidos.
Y eso influye mucho más de lo que creemos.
A veces elegimos a quien creemos que encaja con nosotros.
Otras veces elegimos a quien creemos que podría elegirnos
Muchas veces creemos que estamos eligiendo personas.
Pero en realidad estamos eligiendo posibilidades.
Una conversación.
Una historia.
Una expectativa.
Y lo hacemos con muy poca información.
Quizá el problema no es elegir mal.
Es no saber qué señales realmente indican compatibilidad.
Tengo curiosidad real:
¿cómo eliges con quién empezar una conversación?