Existe el tiempo lineal: pasado, presente y futuro.
Ese sólo está en nuestra cabeza pues ni el pasado ni el futro son reales, más que cómo ideas o recuerdos.
Exite el tiempo circurlar, ese que vuelve como las estaciones, quizás como el ciclo kármico de distintas vida.
Existe el tiempo presente como puerta a lo eterno.
Cómo nos relacionamos con el tiempo va a determinar cómo habitamos la vida.
El tiempo del reloj no suele coincidir con el tempo vital.
Este fin de semana, en el encuentro, abordaremos cómo nos relacionamos con el tiempo como puerta de entrada a un nuevo paradigma vital y existencial.
Te vienes? A aprender a vivir y a sentir tu vida desde otras perspectivas.
De corazón a corazón, siempre,
Eva
PD: voy a estar compartiendo por aquí reflexiones diarias, a modo de café matutino. Que te llegarán a tu bandeja de entrada como si fuera un mail. Aviso a navegantes.