Hay un cansancio que no desaparece solo porque pares el cuerpo. Te sientas, bajas el ritmo, incluso dices que hoy vas a descansar, pero por dentro sigues pendiente de todo lo que falta, de lo que no contestaste y de lo que quizá deberías estar haciendo.
— miras el móvil sin buscar nada;
— repasas mentalmente la semana;
— descansas, pero sigues en guardia.
No siempre necesitas hacer más. A veces necesitas dejar de vigilarlo todo durante un rato.
Hoy prueba algo pequeño: no llenes el descanso de revisión.
🔎 ¿Qué parte de ti sigue trabajando aunque el día ya haya parado?
✍️ Miguel García-Vaquero
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