Todas mis necesidades, incluyendo amor, salud y bienestar, se satisfacen en todo momento, sin importar el tiempo o el lugar. La abundante riqueza de Dios fluye constante y plenamente en mi vida, y doy gracias por el amor, la salud y la prosperidad que circulan para siempre en mi experiencia.
NO TENGO QUE TEMER, DIARIAMENTE RECIBO BENDICIONES POR MANDAMIENTO DIVINO