Al principio, cuando empiezan a llegar consultas, uno siente que ya va avanzando.
Y claro, se siente bien.Pero con el tiempo uno aprende que una consulta no es una oportunidad cerrada, ni mucho menos.
Si no hay seguimiento, muchas veces todo queda ahí: en una conversación que se enfrió, en una visita que no se concretó o en un cliente que simplemente se perdió.
No siempre pasa por el precio o por la propiedad.A veces pasa por algo más básico: faltó ordenar el contacto, responder a tiempo o volver a escribir.
En este rubro, publicar importa.Pero hacer seguimiento también.
¿Qué crees que cuesta más al principio: captar propiedades o hacer buen seguimiento a los clientes?