Hoy desde Microsoft se ha presentado el #WorkTrendIndex2026. Del informe se puede extraer una conclusión: la inteligencia artificial ya no es algo que esté por llegar al mundo laboral; es una realidad que está redefiniendo la forma en que trabajan las organizaciones y la diferencia en el impacto no estriba tanto en los individuos como en el soporte que la organización ofrezca a sus trabajadores. Se identifican cuatro patrones de colaboración con la IA en los que las personas pueden adoptar un rol de autor, editor, director u orquestador. Igualmente se ponen de manifiesto cuatro formas de trabajar con la IA: explorar lo que la IA puede hacer, preguntar acerca de datos o información, colaborar con la IA en tareas conjuntas o delegar tareas directamente en agentes. La clave no está en elegir una etiqueta, sino en identificar el modelo adecuado para cada proceso y cada equipo.
El 58% de los profesionales reconoce que hoy es capaz de hacer trabajos que hace solo un año no se habrían planteado realizar. Y entre los perfiles más avanzados, ese porcentaje asciende hasta el 80%, con un foco especial en el pensamiento crítico y en la revisión de la calidad de los resultados como facultades humanas necesarias a la hora de trabajar con IA.
La ventaja competitiva ya no se basa en tener acceso a la tecnología. Reside en construir organizaciones que aprendan, evolucionen y acompañen a sus empleados en este cambio con un foco en la cultura, el soporte de los managers y las prácticas que incentiven el talento en las organizaciones.