Dios nos creó a Su imagen y semejanza. Él creó el mundo con palabras y nosotros también creamos realidades con lo que declaramos. Esto es tan serio que la Biblia dice: “La lengua tiene poder sobre la vida y sobre la muerte” (Proverbios 18:21). ¡Acredite: ¡Usted es el profeta de su propia historia!