Enséñame a ser una buena administradora de lo que me has dado.
Dame sabiduría para tomar las decisiones financieras correctas hoy,
disciplina para ahorrar e invertir con fidelidad,
y claridad para planear para el mañana.
Quita el miedo, la duda y la confusión,
y reemplázalos con confianza y fe en Tu provisión.