Y finalmente... HEMOS TERMINADO EL BORRADOR DEL TERCER LIBRO! Fue poner el punto final e invadirnos una sensación de alegría, tristeza y, sobre todo, liberación... Ya queda mucho menos para que los propietarios de toda la trilogía sean los lectores. Ahora, pequeño descanso y, correcciones aparte, a pensar en lo nuevo.