Padre amado,
hoy venimos delante de Ti sin máscaras y sin defensas.
Venimos tal como estamos, cansados, agradecidos, heridos o llenos de esperanza,
porque sabemos que en Tu presencia no necesitamos fingir.
Te entregamos las cargas que llevamos en silencio,
los miedos que no decimos en voz alta
y las batallas que solo Tú conoces.
Libéranos de lo que pesa, de lo que ata, de lo que nos roba la paz.
Espíritu Santo, entra en lo profundo.
Sana lo que duele, ordena lo que está confuso
y renueva nuestra fe cuando se siente débil.
Hoy decidimos caminar contigo, paso a paso,
creyendo que cinco minutos contigo pueden transformar un día entero,
y que una fe constante puede cambiar una vida.
Gracias por este lugar, por esta comunidad
y por cada corazón que Tú estás reuniendo aquí.
Confiamos en Ti. Descansamos en Ti.
Y seguimos caminando.
En el poderoso nombre de JesuCristo, Amén. 🕊️